Alberto está enfadado por la deliciosa felación que le estaba haciendo Gloria ha sido interrumpida. Le asusta verse interrumpido porque no quiere que esto interrumpa la rutina de la casa. Eugenia está muy molesta.
--¿¡¡qué es esto?¡
Alberto se tapa con una almohada para que no se vea su tanga bajado y su lanza preparada para disparar.
--¡¡cariño, esto no es lo que parece¡¡
Eugenia estira de los pelos a Gloria:
--¿¡¡qué es lo que estás haciendo, zorra?¡
Gloria trata de calmarla:
--es lo que quedamos... ¿no?
Se fuerza para mostrarse calmada. Eugenia la abofetea.
--¡¡no, quedamos que las dos nos divertíamos con el macho de la otra¡ ¡¡no que sólo te divertías tú¡
Pese a que se ha quedado con las ganas a Alberto le excita que se peleen por él.
--¡¡tú te acuestas con Luis y estamos en paz¡
Alberto se levanta:
--¡no, tú solo eres mía¡ --le dice a Eugenia.
A las dos les da rabia la actitud de Alberto que cree que puede hacer lo que se le dé la gana pero no permite que las demás se diviertan como él. Eugenia y Gloria son amigas desde la infancia y se les ha ocurrido algo. Alberto ve en su mirada algo que no le gusta.
--¡¡que planeáis¡ ¡¡decidme algo¡
Las dos se miran con complicidad y le dicen a él:
--hemos decidido que te vamos a perdonar. Yo no estaré con Luis pero tú te tienes que acostar con las dos a la vez.
Alberto salta de alegría. Las mira con cara de depravado:
--¿¿un trío?
Ellas van haciendo que sí. Se muestran coquetas.
--pero tienes que hacer lo que nosotras te digamos --Eugenia.
Para Alberto se cumple el sueño de su vida. Está tan contento que ni se preocupa de si hay una actitud extraña en las chicas. Eugenia le tapa los ojos con una cinta.
--¿ves algo?
Él dice que no y es cierto porque no se da cuenta que Gloria se está vistiendo. Eugenia lo magrea.
--¡que cachondo me estáis poniendo¡
Albertón no cabe en el tanga. Eugenia quiere dejar a Alberto en bolas pero con gestos Gloria le dice que no, que es demasiado. Pero es el propio Alberto quien muy cachondo se saca el tanga que ya le molesta ante la sorpresa de las chicas. Él mismo tira su tanga muy lejos y se queda desnudo y muy armado en manos de edas dos chicas. Contento y con cara de depravado Alberto se deja llevar.
--¿¿dónde me lleváis?¿donde queréis hacerlo, pervertidas?
Alberto está muy contento por lo que cree que va a pasar. A las chicas les cuesta mucho controlar la risa. Salen del piso. Lo dejan en el rellano. Cierran la puerta y con llave. Es entonces cuando se da cuenta que pasa algo.
--¿!que es esto?!¿¿dónde estamos?
Oye las risas de las chicas y que éstas corren. Alberto se destapa los ojos. Se ve desnudo y fuera de su casa. Las chicas están ya en el ascensor.
--¡¡no, no me hagáis esto¡
Las chicas se burlan de él. Alberto se precipita hacia ellas pero la puerta se cierra antes. Golpea el ascensor con rabia.
--¡¡no me hagáis esto¡¡¡
Cuando se dan cuenta de que lo han dejado desnudo y fuera del piso dice con rabia.
--¡¡serán putas¡
Está nervioso. Sin llaves, sin móvil. Trata de ver si se puede abrir la puerta. Casi desnudo si alguien lo ve se puede hacer un escándalo. Siente rabia. Encima que Eugenia le ha estropeado un buen polvo le hacen pasar ese papelón.
--¿y ahora yo qué hago?
Se esconde detrás de una gran planta al ver que llega alguien. Es Gema que no sospecha lo que ha ocurrido. Se le caen las llaves. Se agacha. Oye que alguien se acerca a ella y se encuentra a la altura de su cabeza con los genitales de Alberto. No da crédito a ese regalo del cielo. Levanta los ojos y se encuentra con la sonrisa pícara de Alberto. Gema sufre un fuerte impacto.
--¡Eres un Dios que has bajado del cielo para poseerme¡
Alberto le quiere quitar las llaves.
--¡¡no digas tonterías, ha sido una broma de tus amigas¡
Ella no se deja quitar las llaves. Se tira sobre ella. Se levanta y se va hacia la pared. Alberto la arrincona. Desnudo y con una súplica seductora:
--ayúdame.
Gema está que se muere por él:
–¿y tú que me das a cambio? --picara.
--lo que quieras --con su mejor pose de galán.
--tienes que tener algo conmigo¡¡quiero que me hagas el amor¡
Alberto tose. Sonríe. Le hace gracia las ansias de ella.
--¿No es como demasiado? --dice divertido.
ella siente la verga de él, guarda las llaves en su escote.
--está bien, pero una vez y no se lo diremos a nadie y uno rápido..--dice ël divertido.
Gema se le tira encima. Casi lo viola ahí mismo. Él la tiene que calmar.
--no, aquí no.
Ya dentro casi le arranca el rabo con la boca. Deseaba demasiado tenerlo. Parece que lo vaya a matar, Alberto toma la iniciativa, Se la lleva al cuarto. Gema está muy ansiosa como para relajarse y sentir. Tiene a un hombre guapisimo retozando dentro de ella. Le gusta las caras de él pero le duele mucho.
–¿quieres que pare? --jadea él.
–!no... no...¡ –grita con desesperación
Gema tiene cara de dolor pero está deseando descubrir las maravillas del sexo. le gusta las caras que pone Alberto. De pronto se asusta, parece que Alberto se rompe.
--¿qué pasa?
Alberto se tumba al lado de ella retorciéndose de placer.
--¡¡a que ha sido fantástico¡? --gime él.
Gema lo mira decepcionada:
–¿ya está?
Alberto se levanta y agarra el condón usado y que se ha puesto con dificultad porque la chica no le dejaba:
--si claro, que esperabas?... ¿fuegos artificiales? --dice riendo.
--me esperaba otra cosa...--desconcertada.
--si, la primera vez nunca gusta. Eso pasa siempre. --despreocupado.
--¿en serio? --desilusionada.
Alberto desnudo y va hacia la puerta::
--¡¡además yo estaba nervioso, si llegan las chicas me se va a liar¡ ¡¡tu ves practicando y verás como te gusta¡
Se le pega a él con la cabeza en la altura genital:
--¿y cuando es el siguiente? --tan ansiosa como antes.
Alberto es muy claro:
--¡¡no, no conmigo no¡ ¡¡sólo fue una vez, tú me haces un favor y yo te lo hago a ti¡
--¡¡pero solo una vez no tiene gracia¡ --desesperada.
Alberto la mira pícaro:
--ahora que ya te has quitado ese molesto lastre de la virginidad no tendrás problemas.
--¡¡pero me gustas tú¡ --dice ella aferrándose a él.
--¡¡pero yo estoy con Eugenia¡ ¡¡además a ti te gustan todos¡ --divertido.
--quiero que me tengan en cuenta para el cambio de pareja. --protesta ella.
--¡por favor, no digas nada, me vas a meter en un lío¡
--¡¡?y si no tengo con quien hacerlo para que he perdido la virginidad?¡
Alberto sonríe con cara de bueno.
--eres tú la que me has ido detrás hasta que has logrado lo que buscabas. --dice dejándola sola.
Gema estaba convencida que hacer el amor era lo mejor que lo podía pasar a una mujer y ahora igual se siente frustrada








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