Emilio está desnudo en la ducha. Mientras se toca no deja de pensar en Alberto. En el cuerpo desnudo de éste. En como le hubiera gustado que Francisco fuera el primer hombre en su vida o Alberto en ausencia de Francisco. Vibra pensando en el cuerpo desnudo de Alberto. Esos minutos de gloria han sido los momentos sexuales que Emilio más ha disfrutado. Siempre ha vivido en la sombra. Lamentando que no gozó más de esos gemelos. que no habló con Francisco, que no se duchó con ellos, que por su cobardía se perdió tantas cosas. Tiene recuerdos que se le han clavado en el alma y en su retina: la simpática sonrisa de Francisco al saludarlo y sobretodo el maravilloso desnudo de Alberto. No puede creer que por una vez la suerte esté de su lado. La esposa de Alberto está en su departamento. Lleva al hijo de éste en su seno.
--¡Mi hijo, va a ser mi hijo¡
Emilio está muy excitando pensando en el cuerpo desnudo del que sin duda ha sido el hombre que más le ha hecho disfrutar del sexo sin que ni siquiera el otro interesado lo sepa. Aunque siempre se ha sentido enamorado de Francisco no puede obviar la fuerte atracción que le despierta Alberto y más desde que lo vió desnudo. Sale de la ducha todo desnudo. Se mira al espejo. Se mira con amargura:
--¡¡Con ese cuerpo jamás lograrías algo con un hombre como esos dos¡
Siempre se ha sentido un fracaso y ahora por primera vez ha ganado. No deja de imaginarse el cuerpo desnudo de Alberto y en que de ese cuerpo se ha formado el bebé que está en el vientre de Barbie y eso lo hace sentir muy feliz. Emilio se envuelve en la toalla. Entra en su cuarto. Salta sobre la cama pensando en esos gemelos. Ya no son solo un recuerdo. Ahora forma parte de sus vida. Se tumba en la cama. Escondida en el cajón tiene esas dos fotos. Las mira. Besa a Francisco:
--te amo...
Mira a Alberto. Lo recuerda desnudo. Siente como si hubieran hecho el amor y ahora ese bebé que viene en camino es hijo de los dos. Así quiere recibirlo. Sin duda ha gozado con Alberto en solitario más que con cualquiera de los feos con los que ha compartido cama. Desea ese bebé porque es hijo de Alberto. Siente que así una parte de los gemelos siempre será suya.
Iván y Francisco están en el sofá besándose y disfrutando de sus cuerpos. Son una pareja feliz. Llaman al timbre.
--no abras. --le pide Iván.
--puede ser importante. No me tardo.
Francisco va a abrir mientras Iván se queda en el sofá esperándolo. Iván le manda un beso. Le sonríe enamorado. Francisco abre la puerta y se queda helado al ver un inquilino del paso que llega con su maleta.
--¿tú?
El recién llegado, un hombre tan apuesto como seductor, abraza a Francisco:
--¡¡tu inquilino favorito ha vuelto¡
Es Antonio que lo mira muy seductor. Francisco no dice nada. Iván se levanta corriendo. Huele el peligro. No sólo el nuevo inquilino es muy atractivo sino que siente el aroma a pasado y eso es lo que le da más miedo. Francisco marca la distancia. El recién llegado se muestra seductor:
--venga, que siempre que vengo me recibes con un beso. No me digas que me has olvidado.
Francisco se aparta para evitar que el otro lo bese. Iván se acerca a Francisco. Se pone a su lado.
--Hola... Soy Iván --dice a la defensiva.
El otro extendiendo su mano:
--Antonio Duque, encantado.
Iván siente un gran odio hacia ese recién llegado. Algo dentro de él le dice que su llegado destruirá su relación.
--¿y este niño quien es? ¿tu sobrino?
--¡¡soy su novio¡ --Iván.
Antonio se ríe. Iván se siente ofendido. Le da un pequeño empujón a Iván y le dice:
--mira niño. Ni en sueños. Francisco necesita un hombre de verdad y tú no lo eres.
Iván casi llora de rabia. Francisco lo abraza. Antonio le pone nervioso. Se sabe seductor y pasa por la vida arrastrando con todo. Tiene miedo que sea un peligro para su estabilidad.
--Es cierto. Iván y yo somos pareja.
Iván mira a Antonio Siente un fuerte rechazo hacia él. Antonio mira a la pareja burlón.
--¿hablas en serio?
Antonio es uno de los hombres más atractivos que ha conocido y siempre que lo ha tenido cerca Francisco ha caído en sus brazos pero ahora está feliz con esa relación que ha nacido con Iván. Trata a Antonio con simpatía pero mantiene la distancia.
--Si así es pero si necesitas una habitación tenemos una en alquiler.
Antonio está acostumbrado a tener sexo allá donde vaya. Le ha decepcionado un poco que Francisco no se lo quiera dar pero está seguro que Iván sí estaría dispuesto a pasárselo bien con él. Cuando Francisco no lo ve, Antonio le guiña el ojo a Iván y éste siente un fuerte rechazo, demasiado rechazo. Siente algo extraño que no puede definir. Se refugia en Francisco porque se siente muy incómodo ante la presencia de Antonio. Siente algo dentro de él que no puede entender. Francisco habla con Antonio. Le indica la habitación libre, acuerdan el precio por noche. Luego mientras Antonio se instala Iván se muestra molesto hacia Antonio. Le da miedo tenerlo cerca. Presiente que ese nuevo guapo les va a traer problemas.
--¿se va a quedar mucho?
--No, no lo creo. Antonio no suele quedarse mucho.
--pero siempre se acuesta contigo ¿no? --le reclama.
Francisco lo abraza cálidamente. Lo besa.
--No tienes de qué preocuparte. Yo estoy muy seguro de lo que siento por ti.
Iván siente unos celos enormes. Está convencido que Antonio es un peligro para su relación:
--a él todavía le gustas, lo siento. --Iván visiblemente molesto.
Francisco es muy dulce con él:
–¿celos?
--No. --nervioso.
Francisco trata de calmarlo con sus besos, sus caricias.
--Antonio es un vividor. No le gusta nadie o le gustan todos. Los usa y los tira. Se quedará un par de días y se irá, luego estaremos meses o años sin saber de él. Sexualmente pídele lo que sea pero no le pidas nada más..
--¿y tú qué le quieres pedir?
Iván está aturdido no le gusta que Antonio esté con ellos pero tampoco se atreve a decir que se vaya. No quiere que Francisco recuerde todo lo que pasó por culpa que él se metió en la búsqueda de inquilinos. Francisco no quiere que Iván tenga dudas de que desea estar con él. Sólo con él:
--yo ya tengo lo que quiero.
--¿y qué es lo que quieres? --Iván inseguro.
Francisco le pone las manos en las mejillas. Lo mira suavemente y con dulzura le dice:
--a ti... ¿es que no lo sabes?
Iván lo mira a los ojos y se olvida de todo. Se besan. Se besan apasionadamente. Caen en la cama. Iván lo convence de no salir. No quieren que se encuentren con Antonio.
--pero tenemos que comer algo... --dice Francisco.
Iván se pone un boxers. Se muestra amoroso:
--ya voy yo. Tú espérame en la cama.
Francisco le sonríe seductor. Iván lo que quiere es mantener a esos dos separados. Al salir del cuarto tiene que pasar por el baño, Antonio se está duchando. con la puerta abierta. Sin las cortinas. Conoce su cuerpo y sabe que seduce de un solo vistazo. Iván lo ve de refilón y queda impactado.
---¡¡madre mía¡ --dice para sí.
Iván quería pasar de largo pero queda atrapado en el cuerpo desnudo de Antonio. Lo mira con ojos como platos. Nunca vio algo tan grande. Se siente profundamente atraído hacia él. Siente deseos de desnudarse y lanzarse sobre él y probar ese gordo caramelo que tiene tan a la vista. Antonio le sonríe. Le guiña el ojo.
--¿qué pasa?¿te gusto?
Antonio está acostumbrado a que ningún hombre se le resiste. Iván está seducido pero nervioso. Ese hombre lo ha excitado. Desea probar lo que ve y a la vez no olvida a Francisco desnudo en su cama. Antonio se muestra provocativo.

















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