Durante la comida están todos juntos. Francisco trata de ignorar a Martin. Éste no se ha atrevido a ir desnudo del todo. No lleva ropa pero su desnudez la tapa una toalla. Alberto quiere ayudarlo. De hecho desde que apareció Martín Francisco ya no piensa en Iván. Alberto lo sabe y eso lo anima a ayudar a Martin. Alberto quiere que su hermano pierda miedo al amor-sexo.
--tu prima me ha dicho que te gusta practicar nudismo
--si... así es.
Alberto y Martin hablan de nudismo de una forma natural mientras van comiendo. Francisco tose excitado y nervioso. Elisa no sabe nada pero les sigue el juego. Los "cuñados" se sonríen cómplices.
--pues aquí puedes.No te cortes. ¿verdad Francisco?-
A Francisco le sofoca. No le gusta lo que le hace sentir pero no quiere que su hermano se dé cuenta.
--si claro. --dice.
Alberto le guiña el ojo a Martin con disimulo. Martin se levanta corriendo sacándose la toalla y mostrando las bolas. A Francisco se le van los ojos. No lo puede evitar. Le gusta ver a Martin con todas su bellezas al descubierto y en movimiento. Francisco lucha contra sus deseos. Martin recoge la mesa con la ayuda de su prima. Verlo en movimiento provoca más a Francisco. Alberto se pone al lado de su hermano. Lo acaricia fraternalmente
--si te gusta adelante.. --le susurra-
Francisco se levanta nervioso.
--No... no me pasa nada.
Alberto se le acerca cariñoso. Le pone la mano en las mejillas y muy dulce le dice:
--A mi no me puedes engañar. Te gusta y mucho.
Francisco no le reconoce que le gusta pero sí sus miedos.
--no quiero que me haga daño.
–¿y porque te tiene que hacer daño?
A Alberto lo ha lastimado mucho una mujer pero eso no le impide divertirse. Quiere que su hermano haga como él porque es lo que considera mejor.
--es que no es lógico acostarme con todos mis inquilinos.
—¿por qué no? es divertido.
--pero es que yo quiero algo más.
--y si no buscas…¿ como vas a encontrar?
Alberto le habla muy fraternalmente pero no logra arrancar los miedos de su hermano.
Días después... Para Martin es una verdadera tortura estar viviendo con Alberto y Francisco y sin poder desahogarse. Apenas duerme en las noches esperando el momento en el que Francisco se anime a ir a buscarlo. Por su lado a solas en su cuarto, Emilio tampoco puede dormir. Mira una foto de Alberto y Francisco con amor y deseo. Está feliz. Por primera vez en su vida ha tenido suerte.
--Mañana. Mañana todo estará hecho.
Por su lado Barbie tampoco puede dormir. Le habla a sus hijos que tiene en el vientre. Ha escrito un libro de cuentos pensando en ellos. Esos cuentos que no les podrá leer. También tiene varios nombres en mente. No imagina que en el tema de los nombres Emilio no va a respetar su decisión. A Barbie no le gustaría saber que uno de sus hijos sea niño o niña se llamará como su ex marido. Barbie está angustiada:
--Mañana... Mañana me caso.
Y no puede evitar sentirse amargada. Mañana será la esposa de otro hombre. Siente a Emilio como un hermano. En estos meses que han estado juntos ha aprendido a quererlo. No conoce sus sentimientos hacia los Guara pero está convencida que será un buen padre para su hijo. Sabe que va a morir, que no podrá disfrutar a su hijo y no está segura de que alejarlo para siempre de su padre, de su verdadera familia sea lo más adecuado. Decide ir a buscarlo. Sin decirle nada a Emilio va hacia la frutería.
--Alberto tiene que saberlo. Aunque me case con Emilio, que mis hijos tenga las dos opciones, que si esa niña no quiere a mis hijos pues se los quede Emilio.
Pero no desea morir sin hablar con Alberto. La frutería ha abierto sus puertas. Los hermanos están ahí, también Elisa que es la dependienta. Barbie nerviosa va a entrar oculta entre la gente. Son muchas emociones las que le trae ese local que ahora lleva el apellido de los gemelos. Sus recuerdos de infancia, su reconciliación y la ruptura definitiva con Alberto. Francisco se ha quedado atendiendo a los clientes, Barbie ha seguido a Alberto hacia la trastienda donde le hizo el amor. Su corazón va a mil. Está decidida a todo. Entra sin hacer ruido para darle una sorpresa. La sorprendida es ella al ver a Alberto besándose con otra y en ese mismo lugar. Ni Alberto ni Elisa se dan cuenta de la presencia de la mujer. Echan un polvo rápido. Barbie ve sus intenciones y es una nueva puñalada. Francisco tampoco la ve salir corriendo. Barbie se siente nuevamente herida. No entiende nada:
–¿y la otra niña? ¿¿es que la engaña? ¿La abandonó embarazada?
Está muy dolida.
--¡¡es un monstruo, definitivamente... no merece a mis hijos¡
Siente una punzada en su vientre. Se asusta pero no es nada. Decide que por sus hijos se calmará. Todas sus dudas mueren en ese momento. Ella se irá, sus hijos se quedará con Emilio y Alberto nunca sabrá que ella le dio dos hijos. Aunque a Barbie le duele esa decisión cree que es lo mejor para ella y sus bebés. Emilio está bien trajeado en su piso. La ausencia de Barbie lo atormenta.
--¿y si me deja plantado?¿y si no vuelve?
Ahora que siente a los gemelos de Alberto como un pedazo de los dos, de él y de Alberto, No soporta la idea de perderlo. Barbie llega sofocada.
--¿¿donde estabas? ¡¡ya llegamos tarde¡
Barbie no le cuenta nada.
--¡¡ya vamos¡
Emilio la siente nerviosa pero prefiere no preguntar.
--¿no te cambias?
--no es una boda por amor --dice ella fría.
La novia va en jeans. Emilio muy elegante y feliz. Emilio firma el primero ante el juez. Barbie no puede evitar que sus ojos se llenen de lágrimas pensando en Alberto. Duda al firmar. Hay miedo en los ojos de Emilio. Pero firma, luego los testigos. Emilio se aferra a su libro de familia como si fuera su tesoro. Los gemelitos de Alberto son suyos. Piensa en esos gemelos que lo marcaron con mucha ilusión. Tiene ganas de gritar. Es el hombre más feliz del mundo.
Martin ya se ha cansado de ir desnudo y que Francisco lo ignore. Le atormenta demasiado no tenerlo. No puede más. Francisco se sorprende al verlo en jeans. Se le hace raro.
--vaya, tú vestido.--dice con ironía.
--no te burles de mi, me he pasado casi dos meses detrás de ti. Ya me cansé, por mucho que me gustes... ¡¡no te pienso ir detrás¡
Por primera vez Francisco se da cuenta que Martin sufre por él y eso le emociona. Por no salir lastimado está lastimando a otro y eso no le gusta. Le agarra del brazo.
--espera.
Le habla con dulzura pero Martin se muestra frío.
--¿qué quieres?
Francisco tiene miedo que Martin se haya cansado de irle detrás y que sea tarde.
--quiero saber que sientes.
Francisco le habla dulcemente pero Martin está tan sofocado que no se da cuenta. Le mira y desesperado le dice:
--siento que ya no puedo más, que si no me besas me vuelvo loco...
Martin cree que Francisco lo va a rechazar o que se va a burlar de él pero para su sorpresa Francisco lo agarra con las dos manos del cuello y se lo tira para sí. Es un beso ardiente. Francisco lo mira cariñoso, Martin extasiado. Es como si estuviera sediento en un desierto y Francisco fuera su fuente. Martin lo mira con cara de: ¿y ahora qué? Pues se vuelven a besar. Se dejan arrastrar por la pasión. Francisco lo lleva hacia su dormitorio...
Francisco y Martin reposan desnudos el uno al lado del otro. Se miran muy contentos.
--¿qué tal? --Francisco cariñoso.
--en una nube --susurra Martin.
Francisco se le ríe.
--¡¡eres un loco¡ --dice divertido.
--hablo en serio.. he pasado noches torturando por el deseo y tu ausencia. Soñando como seria nuestra primera vez y ha sido mejor de lo que soñé.
Francisco le sonríe cariñoso y con orgullo:
--No te quería lastimar.pero no me sentía preparado para iniciar nada con alguien.
--¿y ahora? --temeroso.
Francisco lo mira pícaro:
--tienes permiso para venir a buscarme todas las noches... sino... lo haré yo.,..
Se miran satisfechos y se besan apasionadamente. Durante los días siguientes son inseparables. No comparten habitación pero duermen siempre juntos. Eso sí, luego de hacer el amor. Salen a pasear rozándose las manos. Buscan esquinas para besarse. Iván había decidido luchar por Francisco. Lo va a buscar con una rosa. Al acercarse al portal lo ve besándose con Martin. Se le escapa una lágrima y se aleja para que sea feliz. Los amantes salen a la calle entusiasmados. Pasan por encima de esa rosa que ha dejado caer un triste Iván.
Días después... no llegando aún a su séptimo mes de gestación a Barbie se le escapa la vida. Está muy débil y el doctor decide provocarle el parto. Emilio hubiera preferido esperar. Adora a esos pequeños Guara que siente de su sangre. Siente que si les pasa algo se muere...


















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