Alberto está solo en la cocina. Ha esquivado a las chicas durante todo el día. Francisco se acerca a él.
--¿Ocurre algo?
--No, todo bien.
--Las chicas están muy raras.En especial Gema.
Alberto se hace el despreocupado:
--Gema es rara.
--Si, eso es verdad.
Alberto le sonríe pícaro. Francisco se da cuenta que su hermano le está ocultando algo.
--¿ha pasado algo extraordinario?
Alberto le guiña el ojo a su hermano. Le pone la mano en los hombros muy fraternal:
--No, preguntes. No me lo ibas a creer.
Francisco conoce a su hermano y también conoce a Gema. Sospecha que ha ocurrido algo entre ellos. Le advierte a su hermano con cariño:
--Las chicas protegen mucho a Gema, es como una santa. Si le haces algo se van a enojar contigo. Vamos a tener problemas.
Alberto mira a su hermano con cara de travieso. Es la confirmación de que las sospechas de Francisco son ciertas.
--confía en mí. Sé lo que hago.
--No, cuando tienes la bragueta bajada no lo sabes.
--No seas moralista.
Francisco lo mira serio, como enojado pero Alberto se lo toma a risa. Sabe que su hermano siempre lo apoya. Se hablan con mucho cariño.
Alberto y Eugenia se encuentran finalmente en el dormitorio. Ella está nerviosa. Está enojada pero le gusta mucho Alberto. Éste no le dice nada. La ignora pero la mata de deseo con su cuerpazo en tanga. Eugenia lo mira desde la cama ardiente.
--¿es que no me vas a decir nada?
Alberto se dispone a meterse en la cama como un día cualquiera.
--¿estás enojado conmigo?
--¿debería?
Ella está muy ansiosa. Él se muestra indiferente. Eugenia no soporta tener a un hombre tan guapo a su lado y ni tocarlo.
--la que debería estar enojada soy yo... ¡¡lo que hiciste fue muy feo¡
Alberto sabe que la mejor manera de castigar a Eugenia es no haciéndola caso.
--que bueno... pues así... buenas noches --dice con ironía.
Alberto se da la espalda y se dispone a dormir. Eugenia no quiere dormir sin sexo y menos teniendo a su lado a alguien tan guapo. Molesta le dice:
--¡¡te exijo que me hagas el amor¡
Alberto se gira. Ella lo mira satisfecha segura que le va a dar gusto. Éste con ironía le dice:
--¿tú me exiges a mi??¿después de lo que me has hecho?
--¡la culpa ha sido tuya¡
--¡¡pues por eso¡
Aunque le cuesta dejarla con las ganas Alberto está decidido a hacerlo porque es la mejor manera de cobrarle la bromita. Eugenia enfurece de la rabia al tener que irse sin postre.
--¡¡me lo haré con Luis¡
--a ver si él quiere... --dice con burla.
Ninguno de los dos se mueve de la cama y ambos están muy molestos con el otro. Luis salía del cuarto y ha oído la discusión. Traga saliva excitado.
A media noche los dos chicos se encuentran en la cocina mientras buscan un vaso de agua. Los dos en boxers, Alberto con todo más apretado y más sexy. Alberto mira a Luis con cierta distancia. Luis está excitado por las palabras de la compañera de cama de Alberto. Los dos beben el agua el uno al lado del otro. Como quien no quiere la cosa, Luis pregunta:
--oye, ¿que opinas de lo del cambio de pareja?
--¡¡no toques a mi chica¡ --Alberto.
--lo mismo digo¡ --Luis.
Alberto luego se arrepiente de haber sido brusco porque sí le interesa acostarse con Gloria.
--pero si ellas quisieran a veces uno no se puede controlar... --dice Alberto como si no tuviera importancia.
--¡¡mi Gloria nunca me haría eso¡ --Luis molesto.
Alberto sonríe con ironía recordando la mamada que le comenzó a hacer pero disimulando dice:
--no, si Eugenia tampoco. Era para hacer charla.
Luis sonríe excitado pensando en las palabras de Eugenia y dice:
--Mi Gloria está muy satisfecha, apuesto a que todo ha sido idea de Eugenia, si yo quiero me lo hago con ella.
Alberto le agarra del cuello a Luis molesto:
--¡¡mi Eugenia tiene bastante conmigo¡¡
Los dos se miran desafiantes y Luis le hace la siguiente apuesta:
--si logro que Eugenia se me abra de piernas me quedo con las dos y tú sin ninguna sino dejo que el maricon de tu hermano...
Luis lo ha dicho sin pensar porque está seguro que no va a perder pero al ver que Alberto lo mira con cara amenazante se calla.
--bueno nada...
--¡¡si mejor¡ --molesto.
Luego es Alberto el que cierra la apuesta:
–!Si no te lo haces con ella en dos semanas me quedo yo con las dos!
Los dos guapos encajan sus manos y se miran desafiantes.
Ajenos a sus vidas, Emilio duerme y sueña con sus gemelos. Son de nuevo estudiantes. Van a la misma clase. Emilio está sentado justo delante de ellos. Los escucha. Los mira con reojo. Los gemelos hablan de los besos que dan a lo largo del día.
--¡¡pues yo mínimo 27¡ --dice Francisco.
Alberto se le ríe:
--¡eso no es nada... yo por lo menos 2700¡
Luego hablan de cd's, de lo caro que está todo. Alberto va sin afeitar y su voz resulta más masculina y seductora que la de su hermano. Emilio despierta en su soledad frustrado porque esos gemelos tan guapos no han significa nada en su vida realidad aunque siempre están en su corazón y en sus pensamientos. Se masturba pensando en ambos . Luego en el cuerpo desnudo de Alberto y luego en que le hace una mamada a Alberto.
Al día siguiente, Luis es el primero en levantarse. Es muy temprano. Sale al rellano porque siempre algún vecino tiene algún periódico, algo interesante. Encuentra unas flores. Sonriendo piensa que así logrará seducir a Eugenia. Se guarda la tarjeta. Ella sale del cuarto. Luis lleva las flores escondidas:
--tengo una sorpresa para ti.
Y le muestra las flores. Eugenia se sorprende:
--¿para mi?¿de quien?¿porqué?
Luis sonríe. Le va a decir que son de él pero Alberto los ha visto y se adelante.
--¡¡mías... mías¡
Luis no dice nada pero mira con una rabia a Alberto. Éste mira a Luis con cara de decir: sé más espabilado. Alberto le arranca las flores a Luis mientras le dice:
--gracias, macho por el favor.
Se las da a Eugenia:
--Esto es para que me perdones lo de anoche.
Eugenia se derrite y se deja llevar al dormitorio. Antes de entrar Alberto mira a Luis con burla. No le va a poner las cosas fáciles. Luis se muere de rabia y más porque con su plan lo que ha logrado es que Alberto y Eugenia forniquen de nuevo. Gema los escucha y llora. Se encierra en la terraza que es donde no hay nadie. Luis sospecha que a Gema le pasa algo. Se acerca a ella. Se muestra coqueto.
--¿porqué no me dices lo que te pasa?
Gema dice que prometió que no lo diría pero Luis se muestra coqueto. Le da a entender que sí le cuenta podrá pasar algo entre ellos y Gema que siempre anda tan caliente dice:
--¡¡Alberto me desvirgó y ahora no quiere saber de mí¡
Gema ahora sólo quiere saber cuándo y con quien será su siguiente polvo..Luis sonríe satisfecho está seguro que con la información que tiene dejará muy mal a Alberto ante las chicas.











No hay comentarios:
Publicar un comentario