viernes, 9 de octubre de 2026

capitulo 72 (y ultimo)

 




Francisco está muy dolido por lo que cree que ha pasado entre Antonio y Emilio. Laura no deja de llamarle al móvil pero Francisco no quiere hablar con nadie. Aprovecha que está en la ciudad para visitar la tumba de su hermano. Aún le impresiona ver el nombre de su hermano escrito en el mármol. Se arrodilla y acaricia la lápida de su hermano.

--Nunca te olvidaré pero no me dejaste solo. Me dejaste a tus hijos. Dos hijos que me recuerdan a ti en todo momento.

Sus ojos se llenan de lágrimas. No puede evitar pensar en Emilio. Sin saber que está haciendo el mismo recorrido que hiciera Emilio antes de tratar de quitarse la vida, abandona el cementerio. El taxi lo está esperando. Francisco está muy  furioso. Regresa de inmediato al pueblecito francés en el que se ha refugiado durante todos esos meses. Quiere decirle a Lucas en su cara que se equivocó, que Emilio no siente nada especial por él, que se revuelca con cualquiera. Lucas se ha dejado la puerta entreabierta. Francisco se sorprende al ver que Antonio está en casa de su amigo.

--¿¿pero este que hace aquí?

Aunque le sorprende que haya llegado tan rápido piensa:

--un polvo y desaparece como siempre.

Le duele mucho creer que Emilio es uno más en la lista de Antonio y que Emilio se acuesta con cualquiera, que era mentira lo que le decía a él, lo que decía en su libro. No sabe si irse o entrar y comportarse como si nada. Antonio está totalmente borracho, que alguien como Emilio lo haya rechazado es algo que no puede asumir. Lo tiene hundido. No lo puede superar. Es la peor tragedia que le ha ocurrido en su vida. Lucas está a su lado sorprendido:

--desapareces en la mañana, vuelves en la noche y te emborrachas.¿donde has estado?¿qué te está pasando?

Antonio sangra por la herida:

--¡¡me rechazaron...  A mi, a Antonio Duque¡

Sonriendo Lucas le pone la mano en los hombros:

--siempre hay una primera vez... tampoco pasa nada...

Pero Antonio no piensa lo mismo:

--¡¡pero a mi¡

LLora de rabia. Ya no le importa nada. Siente que lo han matado como macho.

--le besé y me pegó...¡ ¡¡quise llevarlo a la cama y se puso a gritar como un loco¡

Lucas sonríe divertido:

--vaya, pues debe ser un bellezón...

Y a Antonio eso es lo que más le duele:

--¡¡es la cosa más fea y repugnante que he visto en mi vida. Un gordo y feo inmundo me ha rechazado¡

Lucas está perplejo:

--Pues ahora sí que no entiendo nada... ¿y para qué te querías acostar con un feo y gordo inmundo?

Antonio está desesperado. Le da igual todo:

--¡¡para quitárselo a Francisco como hice con otros hombres de su vida¡

Lucas se aparta de Antonio, lo mira con reproche:

--¿tú hiciste esto?

Antonio sonríe con amargura:

--Lo besé en su silla de ruedas cuando llegó Francisco y el muy imbécil creyó que me acostaría con él. El imbécil de Francisco ahora debe creer que me he acostado con él. El muy imbécil no vio como el feo inmundo me abofeteó de inmediato y después me rechazó cuando le quise hace el amor. !Estaba desnudo dispuesto a hacerle el amor y me rechazó¡

Que Emilio haya rechazado a Antonio es algo que deja de piedra a Francisco:

--¿lo rechazó?









Francisco se lleva las manos a la cabeza. Pasa por su mente todas las veces que Emilio se desvivió con él. Luego como le sacó todo siendo él responsable que ahora esté en una silla de ruedas. Sus ojos se llenan de lágrimas. Siente dolor por haber sido injusto con Emilio y a la vez emoción:

--¡¡me ama... me ama en serio¡

Antonio sigue hundido en lo que para él ha sido una humillación:

--¡¡el feo me rechazó,  es el primer hombre que me rechaza y tiene que ser ese monstruo¡

Francisco entra de golpe:

--¡¡ya está bien, deja en paz a Emilio¡

Antonio. Llora, ríe.

--el pobre imbécil está enamorado de ti y por eso no quiere nada conmigo y tú en cambio te sigues revolcando con cualquiera.

Francisco se siente muy culpable. Lucas le pone la mano en los hombros. Lo mira con cariño. Francisco se siente un miserable. Lo que quiere es estar solo. Ver a sus hijos.  Laura lo sigue llamando. Entonces sí le toma la llamada. Le angustia mucho que le haya pasado algo a Emilio. Laura estaba muy preocupada

--vino un tipo de tu parte... y parece que trato de abusar de Emilio... ¿que está pasando?

Francisco  cuelga a su prima. Vuelve como loco a la casa de Lucas y golpea a Antonio pero Lucas lo retiene:

--¡¡está borracho¡¡

--¡¡Mi prima me acaba de llamar para decir que quiso abusar de Emilio¡

Lucas se pone del lado de Francisco y echa a Antonio. El Duque casi no se tienda en pie pero no les importa. Francisco se sienta en el sofá. Llora. Se derrumba.

--¡¡Emilio se quiso matar por mi culpa¡ ¡¡está en una silla de ruedas¡

Lucas se abraza a Francisco.

--pero la vida te da la oportunidad de corregir los errores.

--¡¡soy  una basura. Ese imbécil quiso abusar de Emilio y yo creí que estaba con él¡

–¿no le habrás dicho nada?

--no pero la cagué.

Lucas apoya a Francisco para también quiere que se dé cuenta que se ha portado muy mal con Emilio:

--creo que tendrás que hacer muchos méritos si quieres que este hombre te perdone porque para rechazar a un hombre como Antonio muy enamorado tiene que estar... fíjate... tú dices que lo amas y tú si te acostaste con nuestro Duque. Tú no lo rechazaste como ese feo que nunca se vio en esas.

Francisco llora sangre.

--tu hazme sentir peor. --atormentado.

--solo digo la verdad.

Francisco abraza a Lucas muy angustiado. Lucas trata de decirle que todo se arreglará. A Francisco le desespera saber que Emilio ha perdido las ganas de vivir y está en una silla de ruedas por su culpa.


Laura ha presentado cargos por intento de violación a un paciente y haberse hecho pasar por enfermero a Antonio. Antonio sigue en la Costa Francesa. Justo el jefe de policía fue uno de los hombres seducidos y engañados por Antonio. Hay muchas denuncias contra él en todo el mundo pero siempre se escabullía y lo estaba esperando en frente en casa de Lucas y es arrestado cuando sale borracho. Antonio ingresa de una forma provisional en la cárcel en Francia. Al día siguiente, está desnudo en la ducha. Se siente seguro. Sabe que con su atractivo pondrá a cualquiera preso a su favor. Un grupo de hombres feos y gordos lo rodean. Antonio se pone altivo:

–!fuera de aquí! !odio a los feos!

–pues bienvenido al club –le dice uno mientras le tira ácido en la cara.

Y Antonio de rodillas grita de dolor mientras en segundos se extingue su belleza de la que tan orgulloso estaba.

–pero tiene buen culo. Es una pena no aprovecharlo –dice otro azotándolo 

Y todos se ríen y lo violan sin piedad. Antonio grita y se retuerce del dolor pero eso no es todo. La orden viene de más arriba. El jefe de policía quiere acabar con todo lo que era el orgullo de Antonio y ahí mismo lo castran con un machete y tiran esa herramienta que ha dado placer a tantos hombres al wáter. Todos se van menos el jefe de policía. Avisa a enfermería. No quiere que muera.


Días después …

Antonio está en la cárcel francesa. Vigilado para que no atente contra su vida. Él que tan orgulloso estaba de su belleza ahora es un monstruo y castrado por el que todos sienten asco y desprecio. Antonio desea morir pero no ese es el castigo que quieren para él. Pasará una buena temporada en la cárcel y será un monstruo castrado para siempre. Y sí conserva un buen culazo que usan todos los presos feos cuando se les pega la gana haciendo aún más infernal su vida.




Las puertas de la cárcel de Barcelona se abren para un preso. Darío. 

Darío es un hombre triste. Acaba de salir de la cárcel. No sabe qué hacer con su vida. Justo encuentra un cartel en el que se alquilan habitaciones ¡¡Es el piso de Francisco¡ Su corazón late con fuerza.

--¿será posible?

No quiere reconocer que se equivocó pero le hace ilusión encontrarse a Francisco y a su hija. Llama con nervios pero no es Francisco el que le recibe. Es Iván, llevado por los recuerdos no ha parado hasta que ha logrado comprar el piso. Los dos se caen muy bien. De hecho se sonríen seductores. Y hacen el amor en ese mismo instante.


Por otro lado, David  Bustamante da un concierta esa tarde en el puerto de la ciudad. Laura ha comprado entradas para ella y Emilio que no quiere ir.

--no te he preguntado si quieres ir... te estoy informando.

--¡¡pues gritaré durante todo el concierto¡

--pues te encerraran en el manicomio.

Emilio frunce el ceño y no dice nada. Laura sonríe de una manera especial. 











Durante el concierto, Emilio está sentado en su silla de ruedas en primera de fila. Apagado, triste. Laura a su lado muy animada. Emilio se emociona cuando el cantante entona la canción "cobarde" que tanto le gusta a Emilio. Se le salen las lágrimas. El cantante pide un silencio:

--ahora voy a cantar Perdoname y está dedicada a alguien que le quiere pedir perdón a la persona que ama.

El cantante comienza con su canción. Francisco aparece en el pasillo con una rosa. Va hacia Emilio. La canción de fondo. Miles de ojos centrados en ellos. Emilio siente como si su cuerpo se llenara de vida. Se levanta de su silla. Se mantiene en pie. Laura está impresionada. En un segundo gracias Francisco ha mejorado más que en todos esos meses. Quiere dar un paso pero se tambalea. No cae porque Francisco lo sostiene entre sus brazos. 

--¿eres de verdad o estoy soñando?

Emilio lo mira con la misma ilusión de siempre y Francisco lo abraza con fuerza.

--perdoname... te amo.

Emilio no dice nada porque está demasiado sorprendido. No quiere volver a su silla. Francisco lo ayuda a caminar. Se alejan ante los aplausos del público, la emoción de Laura. Francisco se sienta con Emilio que lleva la rosa en la mano en un banco frente al mar. Francisco se muestra muy sonriente. Emilio lo acaricia:

--no puedo creer que estés bien... ¿y mis niños? deben haber crecido mucho.

Emilio está muy emocionado, Francisco llora emocionado:

--no sé cómo pedirte perdón.

--quiero ver a mis niños.

A Francisco le preocupa haber perdido a Emilio, que haya dejado de amarlo.

--los gemelitos tienen muchas ganas de verte pero así no... si te pones bien los verás.

Emilio tiene la cara iluminada. Francisco se ve a él mismo hundido tras la muerte de su hermano y como Emilio fue su voluntad. Los dos hablan tomados de la mano:

--gracias por lo que hiciste por mi hermano, por sus hijos... ¿lo quisiste a mi hermano?

Francisco siente  tiene celos.

--me ponía cachondo su cuerpo desnudo pero amor lo sentí por ti --responde con pudor.

--ya no me amas ¿no?

Francisco es dulce, es el Francisco que siempre amó. A Emilio se le han borrado las amarguras del pasado. Besa la mano de su amado:

--ahora es cuando no me cabe duda que te amo.

–¿después del daño que te hice? --Francisco perplejo y emocionado.

Emilio acaricia su rostro. Sus labios. Francisco cierra los ojos, goza de esas caricias. Emilio no puede creer que de nuevo pueda tocar a Francisco:

--es por eso que sé que te amo, porque lo que me importa eres tú y me duele  haberte lastimado..

Francisco está muy emocionado. No puede creer que después de todo sea Emilio el que le diga eso.

--Soy yo el que te lastimé, yo te amé, sentí por ti lo que nunca había sentido por nadie y me dolió creer que solo querías mi cuerpo...

--no te voy a engañar... quiero tu cuerpo pero --Emilio le toca el corazón enamoradisimo-- descubrí que tu alma me gusta más.

Los dos se miran de una forma especial:

–¿y ahora qué hacemos? –Francisco.

--lo que tú quieras pero a mi me gustaría que me dieras una oportunidad.

Francisco lo mira emocionado y le dice:

--Yo prefiero que me la des tu.

Se miran dulcemente, susurran el uno el nombre del otro. Se besan apasionadamente...


1 año después... Los gemelitos corren por la playa. Albertita llora porque no los puede pillar. Detrás de ellos están Francisco y Emilio. Juntos, contentos, felices. Enamorados. A Emilio, que ya caminaba con un pie torcido, le ha quedado una buena cojera pero se siente la persona más feliz del mundo. Francisco y Emilio no necesitan hablar para saber que se aman, que son felices con la familia que han fundado. Sus miradas de amor lo dicen todo.

FIN.








capitulo 71

 



Francisco se ha quedado solo y conmocionado. Si le pinchan no sangra. Tiene entre sus manos la foto y el libro. En su mente los recuerdo del engaño de Emilio y todo lo que vivieron juntos que acabó con la huida de Francisco y el intento de suicidio de Emilio. Son muchos sentimientos dentro de él.  Las manos le tiemblan. Empieza a leer esa novela nacida desde lo más ondo del alma de Emilio. Es un libro lleno de amor, devoción y deseo. Es sobretodo un libro para esos gemelos que marcaron a Emilio. Al leer sus páginas Francisco se da cuenta que Emilio ha vivido toda su vida obsesionado con él y su hermano y le emociona. Pero eso no es amor, eso no es lo que quería de él. Hubiera querido que Emilio quisiera a esos gemelitos por ser sus sobrinos, no los hijos de Alberto.  Le hace sentir incómodo el deseo de Emilio hacia su hermano. Busca apoyo en Lucas. Le muestra el libro. Da por hecho que Antonio ya no está. No imagina que los está escuchando tras la puerta que separada el corredor del salón,

--no sé que hacer...

Lucas  se muestra regañón con su amigo:

--pues tienes que ser tonto porque yo solo necesito leer unas líneas para saber cuanto te ama ese tipo.

Francisco está muy confundido:

--No sé... yo no lo tengo nada claro.

Lucas se sienta a su lado. Le pone la mano en el muslo. Pese a que llevan meses acostándose juntos Lucas tiene claro que sólo son amigos. Ninguno de los dos desea otra cosa.

--.¡Emilio quiere morirse... por ti¡

--no creo que sea por mi... será porque le quité a los niños... --habla con dolor.

--¿y te parece poco?

Lucas no entiende la pasividad de Francisco. De ser él ya habría ido corriendo a buscar a Emilio.

--ya me gustaría que alguien me escribiera lo que a ti.

Pero Francisco tiene una pequeña espinita clavada en su corazón:

--¡¡se quería acostar con mi hermano¡

Lucas le sonríe. Le acaricia. le habla con cariño:

--En todo caso con los dos y te prefería a ti.

–!¿Y te parece poco? Se hacía pajas pensando en mi hermano, en que lo vio desnudo, ¿Cómo lo voy a mirar a la cara ahora?!

A Lucas le hace gracia:

–es un pobre diablo... Yo no digo que vuelvas con él  pero es cruel separarlo de los niños. Preguntan todos los días por él... ¿que van a decir el día de mañana si se enteran de que no ayudaste al que consideraste su padre y que por tu culpa se quiso matar?

Francisco se levanta. Se lleva las manos a la cabeza.

--Yo no sé qué tan grave está Emilio.. ¿y si todo es un truco para engañarme?

Lucas se levanta. Se muestra regañón.

--¿y porque tu prima iba a hacer una cosa así?

Francisco no dice nada. No lo sabe. 

--Me sorprende verte serio --Francisco.

--Y a mi me sorprende que no corras a ver si ese pobre chico necesita tu ayuda...

Francisco siente culpa pero lo quiere pensar mejor:

--mañana decido lo que hago.

Le pide que se quede con el libro para evitar que sus padres lo encuentren. Lucas le da un beso en la mejilla a su amigo:

--y piensa si fue tan grave lo que hizo ese chico...

Francisco se pone furioso:

--¡¡me separó de mis sobrinos¡

Lucas lo acaricia, se muestra cariñoso:

--No es cierto. Él no sabia de ti y luego estuvisteis juntos... Pudo haber callado y en cambio habló para que fueras feliz. Renunció a ellos para que estuvieran contigo... ¿quien de los dos ha sido más cruel?

Francisco no quiere pensar que ha sido injusto con Emilio. Va hacia la puerta. Lucas sigue con sus reproches:

--Me has dicho que lo amas pues francamente ese tipo sí ha demostrado que te ama pero tú a él... no...

Lucas entra en la casa. Cierra la puerta. Deja a Francisco aturdido, sus ojos se llenan de lágrimas. Lucas entra en la habitación. Antonio lo espera desnudo en la cama.

–¿pasa algo?

Lucas se quita la bata que es lo único que lo cubre.

--nada, que Francisco es un idiota.

Antonio lo besa, fornican. A la que Lucas se duerme, Antonio se levanta. Va hacia el comedor. Ahí ha quedado el libro. Lo agarra. Le brillan los ojos. Francisco a solas en su cuarto llora pensando en Emilio.






Laura llega por la mañana a casa de Emilio como si nada. 

--Emilio, te traigo una sorpresa.

Emilio está tumbado en la cama. Sin ganas. Su sorpresa es nada más y nada menos que Antonio, vestido de enfermero.  Laura los presenta.

--Es Antonio Duque, comienza hoy..Creo que te irá bien la compañía de un hombre.

Laura ha creído a Antonio cuando le ha dicho que viene de parte de Francisco, no pregunta más.  Antonio se acerca a Emilio. Le guiña el ojo. Se muestra seductor:

--vamos a ser muy buenos amigos.

Emilio está muerto en vida. Sólo podría resucitarlo Francisco. No un guapo cualquiera.  Para Antonio es todo un desafío. Ningún hombre lo ha rechazado y Emilio no será el primero.  Pide permiso a Laura para sacar a Emilio a la plaza que hay delante de la casa. Emilio no quiere. Antonio lo mira con dureza:

--No te he preguntado...

Lo agarra en brazos. Emilio exige que lo suelte. Antonio le guiña el ojo. Le hace sentir su aliento.  Así embriaga a sus víctimas pero no a Emilio. Antonio empuja la silla. Despliega todos sus encantos pero Emilio no cae,

--aparco aquí.

Antonio en cuclillas. Toca a Emilio pero éste lo rechaza una y otra vez.  En esas que Francisco se acerca a la plaza. Ve a Antonio tocando a Emilio muy cariñoso. No da crédito a lo que ve. Emilio no se da cuenta de la presencia de Francisco pero si Antonio que piensa que las cosas no le podrían salir mejor. Besa a Emilio. Es un beso que mata a Francisco. Se gira y huye llorando sangre. No ve como Emilio abofetea a Antonio con odio:

--¡¡no me vuelvas a besar, a mi solo me besa una persona¡

Antonio golpearía a Emilio. Se siente muy humillado pero no dice nada. Se lo lleva a casa y después lo humillará, pero después de demostrarla que él es el que domina.






Que Emilio sea uno más que ha caído en los brazos de Antonio es una nueva herida en el alma de Francisco. Da puñetazos y patadas en todos los árboles. Está desesperado:

–!y yo que estaba preocupado por él ¡¡se va a enterar. Se va a enterar¡¡no verá a los niños en su vida...¡¡

Francisco es todo odio. Un odio que nace del dolor. De los celos.


Antonio lleva a Emilio hasta la casa. Lo tumba en la cama. Se muestra coqueto. Emilio llora de rabia.

--no te enojes conmigo.

Solo Francisco lo había besado y a Emilio le duele mucho que otro haya profanado sus labios. Se los acaricia llorando pensando en Francisco. Antonio se va desabrochando los pantalones:

--tranquilo... no te besaré... ¿que tal si me la mamas?

Emilio se queda de piedra. Antonio seductor se baja los pantalones y los boxers. Sabe que así impresiona a cualquiera. Se tira sobre Emilio:

--primero me la chupas y luego te hago el amor...será el mejor momento  de tu vida--le dice Antonio coqueto.

Antonio se quiere acostar con Emilio porque no le da la gana que lo rechace. Emilio está muerto por dentro.  Tiene a un hombre impresionante desnudo encima de él pero no siente deseo. Sino dolor. Asco. Impotencia. No puede mover las piernas pero le golpea y le araña la espalda. Antonio se muestra divertido.

--¡¡Laura... Laura..¡ --grita Emilio.

Emilio se pone como loco. Antonio le quiere tapar la boca pero se oyen los pasos de Paula.

--¿Qué pasa?

Emilio llorando dice:

--¡¡me ha querido violar¡

Antonio se va subiendo los pantalones..

--¡está loco... loco... Se ha querido propasarse conmigo y lo he rechazado por eso está así¡

Emilio se ha quedado muy alterado. Laura trata de consolarlo pero él solo quiere estar solo. Siente asco porque otro cuerpo lo ha tocado, porque otros labios han rozado los suyos. Llora pensando en Francisco.






capitulo 72 (y ultimo)

  Francisco está muy dolido por lo que cree que ha pasado entre Antonio y Emilio. Laura no deja de llamarle al móvil pero Francisco no quier...