Gema oye un ruido. Sabe de la afición de los guapos de caminar desnudo y aunque la frustra no se lo quiere perder. Le excita ver a Luis desnudo y a Francisco en boxers agarrados violentamente.
--¿pasa algo?
Los dos disimulan. Se miran con mala cara y cada uno se va por su lado. Gema entra en el lavabo y mete su cabeza bajo el grifo.
--¿¿¡porque entre tanto macho no encuentro ninguno que me desvirgue?¡
Francisco entra en la cocina furioso. Da una patada contra un armario:
--¿¿porqué me niega?¿¡¡porqué?¡
Luis entra en su habitación furioso. Da un puñetazo contra la pared. Gloria se levanta mediodesnuda.
--¿que te ocurre?
Luis está muy sofocado.
---¡¡es que ya estoy harto de vivir con la maricona esa...¡
Gloria enseguida le pone la mano en la boca. Habla en un susurro:
--no hables así. Nos vas a buscar un lío con Alberto. A él no le gusta que se expresen así de su hermano.
--¡¡el problema no es Alberto¡ ¡¡él es un tío genial, no es depravado¡¡
Gloria lo abraza cariñosa:
--¿es que has tenido un problema con Francisco?
Luis está alterado pero en realidad también hay miedo en él. Le asusta lo que Francisco pueda contar.
--No, no es eso. Es que me incomoda que me vea en bolas.
Luis hace un esfuerzo para calmarse. No quiere que su chica sospeche que hay algo más. Gloria se le rie:
--piensa en él como en otra mujer. Gema te come con los ojos y no pasa nada.
--Gema necesita urgentemente que alguien le haga el favor. --dice Luis divertido.
Gloria lo va acariciando, lo va besando:
--es cuestión de respetar a los demás.
Luis va diciendo que sí pero luego cuando se juntan todos le es muy difícil disimular su malestar hacia Francisco. Además a Francisco le gusta mucho Luis y no lo disimula. Alberto mira preocupado a su hermano. Le preocupa que cree en problema con la pareja Luis-Gloria y en la convivencia en general. Los chicos andan en boxers y camiseta. Gema está ardiendo. No sabe por donde mirar.
Como quien no quiere la cosa, Gloria y Eugenia se han puesto de acuerdo y dicen:
--cuando repartimos las habitaciones no acordamos que fuera para siempre...
--¡¡queremos un cambio de parejas aunque sea temporal¡
Luis y Alberto se miran divertidos. Se hacen los afeminados. Se tocan.
–¿él y yo... ? --dice con ironía-- bueno.., vale...
Francisco observa de lejos como se tocan. Se excita. Gema está muy sofocada. Bebe agua helada.
--no, vosotros no. --Gloria.
Alberto provoca con su cuerpo.
--¿es que no le gusto? --le dice con ironía y coqueto a Luis.
Luego se quita la camisa y luce sus músculos ante las chicas. Gema se tira el agua que bebía. Se la pasa por el cuerpo excitada y mientras las otras parejas se desahogan ella se lo tiene que tragar todo. Aunque tanto a Luis como a Alberto le apetece conocer a la otra chica no están dispuestos a compartir su propiedad así que los dos dicen:
--tú eres solo mia.
Las dos amigas se miran frustradas. A las dos les gustan los dos chicos y no se quieren quedar con las ganas de ninguno. Gema levanta la mano. Ella se ofrece sin problemas.
--¡¡y yo que¡
Tanto Gloria como Eugenia la protegen mucho:
--es que eres virgen, tienes que encontrar alguien especial.
La mujer se la pasa demasiado excitada por los chicos tan macizos que tiene que ver sin tocar:
--¡¡pero así nunca me voy a estrenar¡¡
Las chicas le ofrecen su hombro para que llore. Gema llora pero de frustración porque lo que quiere es que alguno de esos chicos tan guapos con los que vive "abusen" de ella.
Ese día a Francisco es el que le ha tocado preparar la cena. Alberto se acerca a la cocina para ayudarlo. En realidad lo que quiere es hablar con él:
--se nota demasiado que te gusta Luis.
–¿y? todos saben que soy gay.
--si pero Luis tiene novia.
–¿Desde cuándo? No vais en serio con las chicas.
–tú me entiendes.
Francisco sonríe con cara de travieso:
--pero tú sabes lo que pasó entre nosotros...
Alberto se muestra muy paternal con su hermano:
--sólo fueron unas mamadas. Eso no significa que Luis sea gay. A él le gustan las mujeres. Lo tienes que aceptar.
--¿sólo? --pregunta molesto --¿es que tú se la has mamado a otro tio?¿O has dejado que te la mame?
--¡¡claro que no¡ --la pregunta le ofende.
--pues algo de gay tendrá Luis ¿no?
A Francisco le gusta mucho Luis y se aferra de eso para llevarlo a su terreno. Alberto quiere evitar que se estrelle:
--teníais 14 años. No es justo que ahora se lo reproches.
Francisco siente que tiene razón y defiende su punto de vista con desesperación:
--¡¡pero eso no le da derecho a negarme y a ofenderme¡
--en la adolescencia a veces se hacen cosas de las que luego nos arrepentimos...
Alberto le habla a su hermano con mucho cariño pero éste no le quiere dar la razón:
--¡¡yo voy a demostrar que Luis es gay¡¡
Francisco se va alterado. Alberto se queda preocupado. Le duele que su hermano no encuentre lo que busque, que no encuentra la estabilidad amorosa que tanto quiere y necesita.
Para mantenerse, Luis y los gemelos se dedican a animar fiestas disfrazándose. Les han pagado muy bien ese día y los tres están muy contentos. Van a tomar unas cervezas para celebrarlo. Luis se muestra especialmente cariñoso con los gemelos. Mientras Luis va al baño, Francisco le pide el favor a su hermano de que lo deje solo y se encargue de las chicas.
--está muy borracho... no sé si es correcto --se queja Alberto.
Francisco está muy entusiasmado. A Alberto le sabe mal ponerse en contra de su gemelo.
--pero ves con cuidado.
Alberto le da un cariñoso beso en la mejilla a su hermano y se va. Luis sale subiéndose la cremallera. Francisco lo mira con cara de depravado. Las copas de más ha puesto a Luis alegre y confiado. Las copas se han saltado todas las barreras que había construido alrededor de del chico.
--¿¿y tu hermano?
--le salió un compromiso.
Luis se deja llevar. No camina muy bien y Francisco lo toca por donde quiere. Francisco está muy excitado. Está seguro que esa noche es su noche, que luego de meses viendo a Luis y teniéndose que frustrar al fin lo tendrá todo de él. Los chicos llegan a la casa muy contentos. Luis canta mientras que Francisco lo magrea por donde quiera.
--¿nos damos un baño? --pregunta Francisco.
Y Luis le dice a todo que sí. Los dos se desnudan mientras Francisco prepara un baño de espuma. Se meten los dos juntos. Francisco lo mira enamorado.
--tenía muchas ganas de estar así contigo...
Luis riendo lo abraza por el cuello:
--¡¡dame un abrazo amigo¡
Francisco ha esperado por eso durante tiempo y se le lanza encima para besarlo. Ya saborea ese beso.



















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