martes, 6 de octubre de 2026

capitulo 56

 













Emilio tiene miedo que acabe descubriendo algo así que decide dar un golpe de efecto que cambie la conversación y lleve a Francisco al terreno que quiere.

–¿me guardas un secreto?

Francisco se sienta en la cama dispuesto a escucharlo. Se siente acompañado con Emilio y le gusta que confíe en él:

--claro...

Emilio tiene miedo de estar cometiendo un error pero no cree que Francisco le vaya a reclamar nada. Quiere dejar las cosas lo más claro posible con él por si acaso...

--soy gay... 

Esa confesión no le tomaría de sorpresa a Francisco sino fuera porque Emilio es padre. Emilio no le quiere dejar tiempo a pensar. Ya tiene inventada la historia de su vida:

--estaba borracho cuando me acosté con la que fue mi mujer...Ni sé como pasó. En realidad me gustan los hombres. Pero nunca he tenido nada. Sólo encuentros con desconocidos feos y me emborraché para ver si le entraba a un guapo y aparecí en la cama de una mujer.  Quedó embarazada y me dio pena, me casé por mis hijos. Después de la boda fuimos como hermanos.

Francisco lo acaricia con la mirada. A Emilio le gusta mucho como lo trata. Se siente muy unido a él. A Francisco le gusta que Emilio le haya confiado algo tan suyo.

--por eso no hay fotos de ella. Es como si no existiera

--La madre murió en el parto. Mis hijos son lo único bello que tuve, ella fue un accidente.

Francisco no duda de los historia pero si de la paternidad de esos niños pero está seguro que Emilio lo sabe y eso lo hace más grande ante sus ojos. Francisco no duda que esos niños no son de la sangre de Emilio y le son muy familiares pero no sospecha ni de lejos la verdad.

Francisco se muestra muy amistoso:

--y que tiene que ver con lo de los nombres de tus hijos...?

Emilio cierra los ojos. No respira y suelta:

--fue por ti... por tu hermano… porque sois los chicos más guapos del mundo y siempre he pensado en vosotros.

--No entiendo...  --Francisco sorprendido.

Emilio está muy nervioso. Es la conversación más trascendental de su vida. Un momento con el que siempre soñó pero jamás pensó que podría pasarle. No quiere que le quede nada por decir:

--¿quieres tomar algo? ¿te pongo algo?

--¿Tienes una cerveza?

--creo que sí..

LLega con una lata:

--hay más si quieres. Son de Lola, ahora ya no las tomará.

–¿y tú no bebes?

--No, no me gusta.

--eres un tipo extraño. --Francisco cariñoso.

–¿tu crees...?

Francisco medio sonríe y Emilio suspira enamorado. Emilio no quiere que se desvíe el tema de conversación. Bebe de la cerveza para darse ánimos aunque pone cara de asco. Francisco lo mira con cariño. Con cara de decirlo: ves como eres raro. Lo nota demasiado nervioso. Emilio casi se ahoga porque no está acostumbrado al alcohol.

–¿estás bien? --Francisco cariñoso dándole golpes en la espalda --si quieres dejamos la charla para otro día. 

Emilio no quiere perder esa oportunidad y se lanza:

–!porque siempre estuve enamorado de ti, desde los 14 años. Desde el primer dia del instituto me fijé en los dos. Tan iguales y a la vez tan distintos. Y te amo desde entonces¡

Francisco no se esperaba que Emilio le dijera eso tan claramente. De la sorpresa escupe la cerveza que bebía.

–!pero si nunca me conociste¡

–¿Nunca te has enamorado de alguien sin conocerlo? !o llámalo como quieras! Tú eras mi príncipe y fue un sueño ver que te tocaba en mi clase, después de dos años, te tenia cerca. A tu hermano lo vi desnudo en Roma en el pasillo. Y vuestro recuerdo ha sido lo más bonito de mi vida hasta que llegaron mis hijos. 

Emilio está algo preocupado. Francisco se ha levantado de un salto y se lleva las manos a la cabeza. Francisco se sienta en la cama. Emilio a su lado. Lo mira tímido:

--¿estás enfadado conmigo?

Francisco le toma de la mano. Es tan tierno como siempre soñó que seria ese momento. Francisco le habla desde su corazón. Con mucho afecto y mucha sorpresa:

--Yo creía que no me tragabas. No sé, pensé que no eras gay, que te molestaba que yo lo fuera. Que te caía mal... pensaba cualquiera cosa.

–pero si era obvio que soy gay, si todos se reían de mi por maricón. Me insultaban y todo se iluminaba cuando llegabas tú pero me ponía tan nervioso que me paralizaba. Eres el hombre más guapo y tierno del mundo!

Francisco no da crédito a lo que oye:

–¡¡nunca me dijiste nada¡

Emilio lo mira con timidez:

--¿conoces la canción de David  Bustamente cobarde?

Francisco está muy sorprendido con la confesión. Emilio le despierta ternura. Emilio nunca pensó que llegaría ese momento, que se atrevería a tanto. Parece que hay una centrifugadora dentro de él:

--nunca me caíste mal. me gustabas y mucho. Era un sueño poder estar así contigo.

Francisco en esos momentos lo que menos quiere es un lío amoroso pero no quiere lastimar a Emilio. Se levanta. Se acaricia el pelo. Le toma de las manos. Le habla con cariño en cuclillas. Para no ofenderlo dice:

--me siento halagado pero yo no...

Emilio ya conoce la respuesta y no le deja seguir:

--porque soy feo...

Emilio está triste y a Francisco le duele. Sabe que no le puede decir que está equivocado:

--no es eso, es porque no te conozco.

Es lo primero que se le ha ocurrido aunque Francisco sabe que es una gran mentira porque se ha acostado con muchos desconocidos y jamás se ha acostado con un feo. Lo que más le llama de un chico es su físico. Emilio sabe que la respuesta es un no aunque en realidad lo que ha dicho Francisco es una puerta abierta.

–¿tengo posibilidades?

Emilio está tan ilusionado que Francisco no le puede rechazar abiertamente. Se muestra cariñoso. Lo acaricia y aunque lo está rechazando Emilio se siente tan feliz de estar con él:

--mejor no esperes nada de mi, ahora solo me importa ese pequeño que está en camino. No soy buena compañía para nadie.

Emilio le despierta mucha ternura. Emilio no dice nada. Sólo se queda a su lado apoyándolo.

--tus sentimientos hacia mi...  --Francisco dulce-- yo solo te puedo ofrecer mi amistad. No me pidas nada más.

Emilio lo mira enamorado y habla con desesperación:

--no te pido nada. Nunca lo haré. Por favor, no te alejes de mi. Es lo único que te pido.

--ven aquí. --le dice con dulzura.

Francisco lo estrecha entre sus brazos con cariño..Lo siente temblar y eso le emociona. Está conmovido.  Los gemelitos los interrumpen:

--¡¡nos aburrimos¡

Francisco se lanza sobre ellos. Les hace cosquillas juegan sobre la cama. Emilio siente que aunque no todo es perfecto no se puede ser más feliz. Tener a su lado a Francisco es todo un premio. En la noche Francisco ayuda acostar a los gemelitos. Emilio lleva a uno en brazos y Francisco a otro. Francisco les cuenta un cuento, los abriga. Los besa y Emilio desea que así sea siempre. Van juntos hacia el cuarto de Francisco.  Ha sido un dia duro para Francisco, desea que termine. Emilio se siente mal por estar disfrutando de Francisco que está en su peor momento. Francisco le acaricia la mejilla con cariño:

--gracias por todo.

Se encierra en el cuarto. Emilio va al suyo. Salta sobre su cama. En todos los años que ha estado pensando en Francisco, después de convertirse en padre de sus sobrinos nunca pensó que tendría a Francisco para él. Está muy ansioso y con Francisco durmiendo al lado se masturba mirando esa foto de él y su hermano en la playa que ha robado de su casa.









Emilio y los gemelitos son el apoyo de Francisco junto a ese bebé que espera Lola que deja que le toquen el vientre a disgusto. Francisco se incorpora a su trabajo en la frutería. Emilio lucha por respetar el territorio de Francisco. En las noches tiene deseos de meterse en su cama, se vuelve loco al ver la ropa interior sucia de Francisco pero no quiere que lo pillen en nada raro. Los calzoncillos de Francisco le queman en la mano. Siente un fuerte deseo. Piensa en Alberto, en el cuerpo desnudo de éste. Se imagina a Francisco en esos boxers que ya conoce también. No puede creer que tenga en sus manos esa prenda que ha tocado una parte tan deseada pero también siente amor. No quiere decepcionarlo, por eso no está ni un  segundo con esos calzoncillos suyos en la mano. No quiere arriesgarse a perder a Francisco.  Tanto que lamentó en el instituto no haber visto a Francisco desnudo y ahora éste se ducha en su casa, sería tan fácil verlo desnudo pero Emilio no quiere aprovecharse de su dolor. No quiere que Francisco crea que mientras se hunde él solo quiere llevárselo a la cama  Se desvive por él. Le gusta atenderlo, que Francisco se siente querido. Lola no está muy conforme de que Francisco esté con ellos pero sola y sin en lugar donde vivir se deja convencer por su primo. Francisco y Emilio acompañan a Lola en su primera ecografía. El bebé está perfectamente. Un bebé. Francisco no dice nada pero no puede evitar sentirse triste. Que fueran gemelos le hubiera hecho ilusión, hubiera sido como confirmar que son los hijos de su hermano. No quiere compartir sus miedos con nadie. No quiere que Lola se aleje de su vida con ese hijo en sus entrañas que hasta que le demuestren lo contrario puede ser perfectamente de su hermano. Al llegar a casa se da una buena ducha para calmarse y olvidar la decepción pero se derrumba. Llora como nunca lo ha hecho. Llora enloquecido por el dolor. Emilio se asusta mucho y no piensa en nada. Entra. Tantos años lamentando no haber visto a Francisco en bolas y lo tiene ahí. Sentado en el suelo de la bañera. Desnudo. Sin secretos. No puede disfrutar del todo porque Francisco sufre. Siente que lo ama más que nunca y se siente un miserable por no decirle la verdad pero ahora menos que nunca su secreto puede salir a la luz... Emilio se sienta en el borde de la bañera y lo abraza. Su calor devuelve la vida a Francisco. Se levanta mostrando su cuerpo desnudo sin censura. Sin misterios.  Para Emilio es un nuevo sueño cumplido. Emilio casi se desmaya de la emoción. Es algo que deseó por tantos años. Alberto y ahora al fin Francisco. Puede comprobar que son exactos pero quiere respetar el dolor de Francisco. No quiere que se note su deseo. Lucha por mirarlo lo menos posible. Mientras Francisco se seca la cabeza con una toalla Emilio no puede evitar que sus ojos se claven en ese bello francisquito que recién está conociendo y le gusta mucho. Francisco está más tranquilo. Se siente bien con Emilio.  No se siente ofendido. Atacado. Le gusta sentirse querido. No desea alarmar ni a Lola ni a los gemelitos así que se quedan ahí. Sin vestirse ni nada, Francisco se sienta en la taza del water. La vista que se ofrece de sus genitales es espectacular. Emilio hubiera preferido que se cubriera para que si pudiera estar más cómodo con Francisco. Igual trata de olvidar que lo desea y pensar que lo ama y quiere ayudarlo.




!Madre mía con la ia ¿Que es eso? Joder, que imagen. 🔥😈!


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