viernes, 9 de octubre de 2026

capitulo 71

 



Francisco se ha quedado solo y conmocionado. Si le pinchan no sangra. Tiene entre sus manos la foto y el libro. En su mente los recuerdo del engaño de Emilio y todo lo que vivieron juntos que acabó con la huida de Francisco y el intento de suicidio de Emilio. Son muchos sentimientos dentro de él.  Las manos le tiemblan. Empieza a leer esa novela nacida desde lo más ondo del alma de Emilio. Es un libro lleno de amor, devoción y deseo. Es sobretodo un libro para esos gemelos que marcaron a Emilio. Al leer sus páginas Francisco se da cuenta que Emilio ha vivido toda su vida obsesionado con él y su hermano y le emociona. Pero eso no es amor, eso no es lo que quería de él. Hubiera querido que Emilio quisiera a esos gemelitos por ser sus sobrinos, no los hijos de Alberto.  Le hace sentir incómodo el deseo de Emilio hacia su hermano. Busca apoyo en Lucas. Le muestra el libro. Da por hecho que Antonio ya no está. No imagina que los está escuchando tras la puerta que separada el corredor del salón,

--no sé que hacer...

Lucas  se muestra regañón con su amigo:

--pues tienes que ser tonto porque yo solo necesito leer unas líneas para saber cuanto te ama ese tipo.

Francisco está muy confundido:

--No sé... yo no lo tengo nada claro.

Lucas se sienta a su lado. Le pone la mano en el muslo. Pese a que llevan meses acostándose juntos Lucas tiene claro que sólo son amigos. Ninguno de los dos desea otra cosa.

--.¡Emilio quiere morirse... por ti¡

--no creo que sea por mi... será porque le quité a los niños... --habla con dolor.

--¿y te parece poco?

Lucas no entiende la pasividad de Francisco. De ser él ya habría ido corriendo a buscar a Emilio.

--ya me gustaría que alguien me escribiera lo que a ti.

Pero Francisco tiene una pequeña espinita clavada en su corazón:

--¡¡se quería acostar con mi hermano¡

Lucas le sonríe. Le acaricia. le habla con cariño:

--En todo caso con los dos y te prefería a ti.

–!¿Y te parece poco? Se hacía pajas pensando en mi hermano, en que lo vio desnudo, ¿Cómo lo voy a mirar a la cara ahora?!

A Lucas le hace gracia:

–es un pobre diablo... Yo no digo que vuelvas con él  pero es cruel separarlo de los niños. Preguntan todos los días por él... ¿que van a decir el día de mañana si se enteran de que no ayudaste al que consideraste su padre y que por tu culpa se quiso matar?

Francisco se levanta. Se lleva las manos a la cabeza.

--Yo no sé qué tan grave está Emilio.. ¿y si todo es un truco para engañarme?

Lucas se levanta. Se muestra regañón.

--¿y porque tu prima iba a hacer una cosa así?

Francisco no dice nada. No lo sabe. 

--Me sorprende verte serio --Francisco.

--Y a mi me sorprende que no corras a ver si ese pobre chico necesita tu ayuda...

Francisco siente culpa pero lo quiere pensar mejor:

--mañana decido lo que hago.

Le pide que se quede con el libro para evitar que sus padres lo encuentren. Lucas le da un beso en la mejilla a su amigo:

--y piensa si fue tan grave lo que hizo ese chico...

Francisco se pone furioso:

--¡¡me separó de mis sobrinos¡

Lucas lo acaricia, se muestra cariñoso:

--No es cierto. Él no sabia de ti y luego estuvisteis juntos... Pudo haber callado y en cambio habló para que fueras feliz. Renunció a ellos para que estuvieran contigo... ¿quien de los dos ha sido más cruel?

Francisco no quiere pensar que ha sido injusto con Emilio. Va hacia la puerta. Lucas sigue con sus reproches:

--Me has dicho que lo amas pues francamente ese tipo sí ha demostrado que te ama pero tú a él... no...

Lucas entra en la casa. Cierra la puerta. Deja a Francisco aturdido, sus ojos se llenan de lágrimas. Lucas entra en la habitación. Antonio lo espera desnudo en la cama.

–¿pasa algo?

Lucas se quita la bata que es lo único que lo cubre.

--nada, que Francisco es un idiota.

Antonio lo besa, fornican. A la que Lucas se duerme, Antonio se levanta. Va hacia el comedor. Ahí ha quedado el libro. Lo agarra. Le brillan los ojos. Francisco a solas en su cuarto llora pensando en Emilio.






Laura llega por la mañana a casa de Emilio como si nada. 

--Emilio, te traigo una sorpresa.

Emilio está tumbado en la cama. Sin ganas. Su sorpresa es nada más y nada menos que Antonio, vestido de enfermero.  Laura los presenta.

--Es Antonio Duque, comienza hoy..Creo que te irá bien la compañía de un hombre.

Laura ha creído a Antonio cuando le ha dicho que viene de parte de Francisco, no pregunta más.  Antonio se acerca a Emilio. Le guiña el ojo. Se muestra seductor:

--vamos a ser muy buenos amigos.

Emilio está muerto en vida. Sólo podría resucitarlo Francisco. No un guapo cualquiera.  Para Antonio es todo un desafío. Ningún hombre lo ha rechazado y Emilio no será el primero.  Pide permiso a Laura para sacar a Emilio a la plaza que hay delante de la casa. Emilio no quiere. Antonio lo mira con dureza:

--No te he preguntado...

Lo agarra en brazos. Emilio exige que lo suelte. Antonio le guiña el ojo. Le hace sentir su aliento.  Así embriaga a sus víctimas pero no a Emilio. Antonio empuja la silla. Despliega todos sus encantos pero Emilio no cae,

--aparco aquí.

Antonio en cuclillas. Toca a Emilio pero éste lo rechaza una y otra vez.  En esas que Francisco se acerca a la plaza. Ve a Antonio tocando a Emilio muy cariñoso. No da crédito a lo que ve. Emilio no se da cuenta de la presencia de Francisco pero si Antonio que piensa que las cosas no le podrían salir mejor. Besa a Emilio. Es un beso que mata a Francisco. Se gira y huye llorando sangre. No ve como Emilio abofetea a Antonio con odio:

--¡¡no me vuelvas a besar, a mi solo me besa una persona¡

Antonio golpearía a Emilio. Se siente muy humillado pero no dice nada. Se lo lleva a casa y después lo humillará, pero después de demostrarla que él es el que domina.






Que Emilio sea uno más que ha caído en los brazos de Antonio es una nueva herida en el alma de Francisco. Da puñetazos y patadas en todos los árboles. Está desesperado:

–!y yo que estaba preocupado por él ¡¡se va a enterar. Se va a enterar¡¡no verá a los niños en su vida...¡¡

Francisco es todo odio. Un odio que nace del dolor. De los celos.


Antonio lleva a Emilio hasta la casa. Lo tumba en la cama. Se muestra coqueto. Emilio llora de rabia.

--no te enojes conmigo.

Solo Francisco lo había besado y a Emilio le duele mucho que otro haya profanado sus labios. Se los acaricia llorando pensando en Francisco. Antonio se va desabrochando los pantalones:

--tranquilo... no te besaré... ¿que tal si me la mamas?

Emilio se queda de piedra. Antonio seductor se baja los pantalones y los boxers. Sabe que así impresiona a cualquiera. Se tira sobre Emilio:

--primero me la chupas y luego te hago el amor...será el mejor momento  de tu vida--le dice Antonio coqueto.

Antonio se quiere acostar con Emilio porque no le da la gana que lo rechace. Emilio está muerto por dentro.  Tiene a un hombre impresionante desnudo encima de él pero no siente deseo. Sino dolor. Asco. Impotencia. No puede mover las piernas pero le golpea y le araña la espalda. Antonio se muestra divertido.

--¡¡Laura... Laura..¡ --grita Emilio.

Emilio se pone como loco. Antonio le quiere tapar la boca pero se oyen los pasos de Paula.

--¿Qué pasa?

Emilio llorando dice:

--¡¡me ha querido violar¡

Antonio se va subiendo los pantalones..

--¡está loco... loco... Se ha querido propasarse conmigo y lo he rechazado por eso está así¡

Emilio se ha quedado muy alterado. Laura trata de consolarlo pero él solo quiere estar solo. Siente asco porque otro cuerpo lo ha tocado, porque otros labios han rozado los suyos. Llora pensando en Francisco.






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