Tanto a Francisco como al guapo desnudo que tiene en la ducha les gusta ver al otro desnudo. Les gusta mucho que el otro no diga nada, que no se cubra.
--perdón --dicen a la vez.
Se miran con deseo y con timidez. Hablan los dos a la vez.
--yo vuelvo vuelvo...
Se miran, se desean. A Francisco le fascina el cuerpo de su nuevo inquilino totalmente desnudo en su ducha y además con una sonrisa muy seductora.
--no, es tu baño... me voy yo...
Pero Francisco no se lo permite. Los dos están que revientan de placer.
--si quieres nos duchamos juntos --dice Francisco tímido.
El otro se muestra simpático:
--si no te molesta que sea gay...
Francisco abre los ojos como platos:
--¿!tu también?!
Ese también es como un sueño para el recién llegado. Se gustan y además descubren que son compatibles. Francisco no se lo hacen repetir. Están los dos juntos. Se miran pero no se atreven a tocarse.
--es una pena que no seas tan rápido como tu hermano …
Francisco traga saliva:
--¿Tú quieres?
Al ver que está dispuesto el guapo galán lo toca:
--¿¿y tú qué crees?
Ambos se funden en un ardiente y apasionado beso de fuego. Antonio es el que toma la iniciativa y ahí mismo monta a Francisco salvajemente. Los dos lo disfrutan mucho.
2 años después...
Alberto está hablando por teléfono con una chica.
--¡¡claro que me enojé, Paula, te pasaste mucho con mi hermano¡
--pero mi amor, entiéndeme. A mi no me importa que tu hermano sea maric digo gay pero mi Toño es un niño muy inocente,no sabe nada de la vida.
--¡¡pues no hay problema, cuando quieras te puedes ir de la casa¡ --problema.
--¿es que estás tirando por la borda una relación tan bonita por una tontería?
Alberto pone cara de estar pensando ¿cómo que relación? es que no te enteras de nada... Alberto está alterado porque siempre se pone así que cada vez que hablan mal de su hermano.
--¿una tontería? Tu hermano pequeño viene de vacaciones me comentas preocupada que no sabes dónde se va a quedar y gratuitamente yo te ofrezco la habitación que tenemos libre y tú me dices que no porque tienes miedo que mi hermano lo corrompa y ¿!me enfado con una tontería?!
--Mira, ya hablaremos en persona. Creo que me has malinterpretado.
--si claro, nos vemos en mi casa.
Alberto cuelga de muy malos modos. Paula va a buscarlo al trabajo. Lo encuentra en el auto.
--No te esperaba.
--No podemos dejar las cosas así... ¿en serio quieres que me vaya?
Alberto la mira con deseo, quisiera disfrutarla un poco más pero no está dispuesto a que se metan con mi hermano.
–odio a los homófobos.
--No es eso... ¿es que no lo entiendes?
--Pues no francamente no lo entiendo.--Alberto molesto.
--Mi hermano es muy niño aún, viene del pueblo. No está acostumbrado a cosas raras.
Alberto mira a Paula con ganas de ahorcarla:
--¿!mi hermano te parece una cosa rara?¡
Paula cada vez que va arreglando las cosas en realidad lo estropea más. Ya ni sabe qué decir.
--No es eso... es que mi hermano es muy niño aún...
--Entonces no sé cual es el problema porque a mi hermano le gustan los hombres, no los niños. No sé qué clase de depravado crees que es... --le reprocha Alberto.
Paula se queda un poco más tranquila.
--si tu me das tu palabra que tu hermano no le va a hacer nada.
Alberto ya no puede más y se mete en el auto. Mientras se va alejando Paula le va gritando:
--¿y ahora qué dije? --no entendiendo porque su pareja-amante se ha enojado.
Mientras preparan la comida, los gemelos comentan este asunto de Paula. Los gemelos siguen viviendo en su piso de estudiantes.
--Así bueno, a mi Paula siempre me ha parecido que es la menos sin cerebro de todas tus conquistas. No sé qué le ves.
Alberto sonríe con cara de depravado.
--bueno, no quiero detalles... y a todo esto... ¿cuántos años tendrá el hermanito?
--No sé, aún es un niño. Será como un alumno más ahora que eres todo un profesor. No sé que cree Paula que le vas a hacer.
--si a mi los niños me gustan a partir de 20 --dice Francisco con ironía.
Alberto le da una patada en el trasero de broma. Los interrumpe Paula. Habla con los gemelos. Acuerdan que Toño se quedará con ellos almenos unos días.
Y al fin llega Toño. Los gemelos se quedan sorprendidos por la presencia del pequeño hermano de Paula. En especial Francisco que queda gratamente satisfecho y encantado de conocerlo.
Toño es un apuesto rubiazo de 22 años.
--¡¡vaya con el hermanito¡ --piensa Francisco-- ¡este niño sí me gusta¡
Y como no quiere ocasionar un problema entre Paula y su hermano hace un esfuerzo por no mirarlo y eso que le cuesta ya que el chico es guapisimo y le gusta mucho. Toño es bastante más espabilado de lo que cree Paula y cuando ésta no lo ve le guiña el ojo a Francisco muy descarado. Francisco traga saliva excitado al darse cuenta que ese chico tan extremadamente atractivo quiere seducirlo. Por debajo de la pierna Toño juega a poner nervioso a Francisco con la pierna. Y en la noche, mientras Paula y Alberto fornican tan a gusto, Toño va al lavabo. Ha oído que Francisco iba a ir. Lo sigue. Va todo desnudo. A Francisco le sorprende que sea tan descarado aunque le gusta mucho lo que ve.
–¿te molesta que esté desnudo?
–¿cual es tu juego? --Francisco.
Los dos hablan muy pícaros. Toño se lanza encima de Francisco:
--este...
Los dos se aprietan con fuerzan. Luego se encierran en el dormitorio de Francisco. Se chupan mutuamente, se besan. Se desean ardientemente. El uno ataca al otro con su gorda arma. Acaban exhaustos, sofocados. Jadeantes. Toño se levanta pese a que Francisco le pide que se quede un rato más. Desnudo y coqueto Toño va hacia su cuarto.
--No puedes dejarme así... --dice Francisco poniéndose el boxers y yendo detrás de él.
Toño se está preparando un porro.
--¿que es esto?
–¿es que no lo sabes...? --Toño divertido-- dale una probadita, te va a gustar.
--No, yo no tomo esta basura... ¡¡y tú tampoco deberías hacerlo¡
--¡no te confundas conmigo. No eres mi papá¡ ¡¡nos podemos acostar juntos siempre que queramos pero nada más¡
Toño le gusta mucho. Trata de ayudarlo.
--No debes fumar esas cosas. No es bueno para el cerebro.
Toño se le ríe:
--hablas como hablaría mi abuelo. ¿porqué no me llevas a la discoteca de moda? Luego te echaré otro polvo que no vas a olvidar.
A Francisco le excita Toño aunque también piensa en el escándalo que hará Paula si descubre cómo es en realidad su hermano. Toño es mucho más fiestero de lo que parece, baile y copas hasta el amanecer. Y Francisco no hace más que decirle cosas como "no bebas más" o "nos tenemos que regresar, te hermana se va a poner histérica". Toño no para hasta que lo tumban los tragos. Francisco lo regresa a la casa en brazos y vomitando. Paula ya los estaba esperando nerviosa.
--¡¡si es que lo sabía, sabia que tu hermano seria una mala influencia para el mío¡
Alberto mira molesto a Francisco por haberlo hecho quedar mal ante Paula. Francisco quiere llevar a Toño hasta la cama pero Paula no lo deje:
--¡¡que lo lleve Alberto¡ ¡¡tú ya has hecho bastante¡
Alberto se lleva a Toño y antes mira serio a Francisco con un luego hablamos. Francisco sabe que su hermano se ha enojado con él y aunque ha disfrutado mucho el polvo con Toño espera que no le cueste tan caro como seria un enfrentamiento con su hermano.












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